La Ventana


La ventana se abrió a consecuencia de la tormenta, golpeando varias veces sobre si misma, María se levantó y fue a cerrarla. Aquel viento frío la envolvió de una forma extraña, sintiendo su presencia. Se quedó mirando, los rayos iluminaban el bosque, los recuerdos hicieron que se emocionase y terminó llorando. Aquel fatal accidente se lo arrebató, cómo aquella noche la tormenta le impidió reunirse con ella. Decidió volver al sillón y continuar leyendo el libro que él le recomendó un día, cuando de pronto una nueva ráfaga de viento abrió por completo el tragaluz. Aquella brisa nocturna la acariciaba, sentía sus manos, el aroma de su perfume y con rabia la cerró de golpe. La tristeza la hundía, no quería olvidarlo, pero el tenerlo siempre presente la mortificaba. Se sentó, secó sus lagrimas y retomó la lectura en el punto dónde la había dejado…
“Gracias por dejarme entrar, pero esta será la ultima vez, no puedo verte sufrir, te sigo amando, hasta siempre, acuérdate en las noches de tormenta cerrar la ventana”
Miró la ventana y sintió un escalofrío, cuándo vio que el bolígrafo estaba en otra pagina y no en la que había dejado la lectura…

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